La autoestima, el único campo de
fuerza que te puede proteger del mundo a lo largo de tu vida.
Es nuestro escudo protector, como
el de los héroes que salen en comics y en películas, esa es su única manera de
mantenerse a salvo, intactos de cualquier daño. El simple hecho de que
cualquier héroe tenga su escudo abajo, lo hace vulnerable.
De la misma manera ocurre con
nosotros, si nuestra autoestima no es firme y no es suficientemente fuerte para
protegernos, nos hacemos vulnerables, tal vez pasivos en nuestra manera de
comunicarnos, otros agresivos en su totalidad, y hay que darnos cuenta que si
nuestro escudo no está donde debería, no hay una buena autoestima.
Para muchas de las personas, la
mala autoestima lo ven como sinónimo de “bullying”, pero desde mi punto de
vista, la mala autoestima, se refleja de muchas maneras que gran parte no toma
en cuenta.
“Hay personas que lo ven como un
problema general, que afecta a muchas facetas de su vida (personas con fobia
social o pánico ante las interacciones), otros lo notan en un momentos
puntuales.”
(Mayer)
Si en el ambiente en el estamos
nos ofreciera ese apoyo y esa motivación para tener una seguridad supongo que
la vida sería más sencilla para el mundo entero.
Pero bueno ese problema no se
puede arreglar de un día a otro, ya que son generaciones y generaciones las que
han cosechado esa falta de habilidades, y de fuerza ante los demás, y la población
del mundo tendría que ser muy decisiva para poder realizarlo en un solo día y
todos al mismo tiempo. Toda la población del mundo entero en una misma conferencia,
seria imposible. Creo que seria mas fácil que el mundo en la tierra se acabara,
y que desde los primeros pobladores, se
fomente la auto-confianza, pensándolo así, el fin del mundo es algo positivo.
El no estar preparada para
enfrentar a las personas, es la falta de fuerza y de seguridad en ti mismo, es
no tener confianza en lo que haces, o en lo que piensas. Débil, en palabras de
mi mejor amigo.
El error de todos nosotros
quienes pensamos mil veces antes de decidir dar nuestra opinión, es pensar que
esto es un sinónimo de la certeza. Que todo de lo que hablamos tiene que tener
una verdad absoluta, que no tenemos derecho alguno a equivocarnos y que nuestra
vida depende de lo que nuestra boca suelta. Creo que la crianza interviene
mucho en eso, nadie nos cortara el pie si erramos, es un desastre la sociedad
de hoy. Ese pavor a hablar lleva muchos jóvenes
a suicidarse porque sufren en silencio, sé que es algo fuerte, pero es la
verdad.
“La opinión: es la afirmación de
algo pero con temor a errar”
(Anonimo)
Según yo, aquí en el mundo real
nadie te corta la cabeza por decir algo que no le parece a los demás, nos
quedamos pensando en que estamos en el País de las Maravillas y que la Reina Roja
te puede cortar la cabeza.
Si tuviéramos esa confianza que a
muchos de nosotros nos hace falta, impondríamos en los demás que tienen el
deber de respetar nuestra opinión, no digo que hagamos o hagan de ello una
única verdad, pero simplemente que la sociedad en la que nos encontramos
asimile un poco lo que es el respeto a la libre expresión y a los demás.
Pero tampoco nos hagamos victimas
de nadie. La realidad es que cada persona decide sufrir o ser feliz. Porque si nosotros decidimos respetarnos, la
gente nos va a respetar porque eso reflejaremos. No temor, respeto.
Nuestra fuerza interior que nos
protege tanto de nosotros mismos y nuestro exterior siempre se refleja, por mas
que lo tratemos de ocultar en algún punto sale a relucir.
Las personas se dan cuenta a
quien manejar y a quién no. Las personas
“te saben el modo” cuando lo tienes, cuando no eres asertivo, cuando eres
sumiso, cuando ni tú mismo confías en ti.
Simplemente al comunicarnos la autoestima en
nosotros es notoria ante los demás cuando tenemos uso de la asertividad.
“Las personas que tienen la
suerte de poseer estas habilidades sociales son las llamas personas asertivas.
Las personas que presentan algún problema en su forma de relacionarse, tienen
una falta de asertividad.”
(Mayer)
Pero ¿Qué es la asertividad? En pocas
palabras la asertividad es: no pisotear y no ser pisoteado. Es la virtud del
respeto, dejando a un lado esos ridículos sermones de respetar la autoridad,
porque por desgracia “la autoridad”, quienes la tienen, al obtenerla o al creer
poseerla, adquieren un concepto parecido a este: “Yo soy tu superior, y puedo
hacer lo que quiera contigo”, realmente demasiado errónea. Ellos mismos pierdan
la asertividad que deberían tener hacia con los demás.
“La asertividad es la capacidad
de autoafirmar los propios derechos, sin dejar manipular y sin manipular a los demás.”
(Mayer)
Ser asertivo y no asertivo, es
una decisión que para muchos nos podría causar un peligro. ¿Peligro? Si, un
riegos que pensamos podríamos llegar a tener ante nuestras futuras relaciones
con los demás, pero el ser no asertivo conlleva al peligro de dejar el respeto
por nosotros mismos, y el de los demás hacia nuestra persona.
Hay ocasiones donde no nos damos
cuenta de las consecuencias que tiene el no ser asertivo por dejarnos llevar
por otros pensamientos que se nos vienen ala mente cuando ese instinto que todos
tenemos pide hacer valer lo que quieres tu.
Supongo que según la edad las
prioridades con los demás van cambiando, en la adolescencia que mi generación esta
pasando, incluyéndome, cuando quiero decir algo que podría llegar afectar a los
demás mi mente se nubla con pensamientos algo parecidos a estos:
·
“¿Y si se enoja conmigo?”
·
“¿Y si todos creen que soy patética?”
·
“’¿ Y si me deja de invitar a fiestas?
·
Ya no le caeré bien
·
Ya no le voy a gustar
Y es una lista interminable
cuando de tus amigos se trata. Pero en lo personal, pocas veces soy asertiva
por buscar no herir a los demás, o simplemente decido por callar.
“Si estamos muy pendientes de no
herir a nadie en ninguna circunstancia, acabaremos lastimándonos a nosotros
mismos y a los demás”
(Jakuboswki)
El ser asertivo, es una decisión
que se toma todos los días, es una práctica de auto-confianza que fortalece
nuestro “escudo protector”. Es como ponerle un material indestructible de poco
en poco, y ese material que le ponemos es notorio para los demás. Ese material
que podríamos llamarlo “Respeto” y lo estamos imponiendo entre nosotros y lo
que nos rodea.
Pero cuando no existe ese respeto
durante una relación, las personas que interactúan en esta siempre salen
afectadas. El que no impone el respeto, lo lastiman, lo hacen menos, se hace “chiquito”
y al que no se lo imponen, termina con un alto grado de superioridad o gran
culpabilidad depende la relación.
“El que una interacción nos
resulte satisfactoria depende de que nos sintamos valorados y respetados, y
esto, a su vez, no depende tanto del otro, si no que poseamos una serie de
habilidades para responder correctamente y una serie de convicciones o esquemas
mentales que nos hagan sentirnos bien con nosotros mismos”
(Mayer)
Me ah pasado tener que dejar de
hacer deseos propios, o simplemente no sentirme bien conmigo misma y hacer a un
lado lo que yo creo que es conveniente o justo de mi parte por cargar con una
culpabilidad ante mi por no cumplir con los demás. Y como a mi me pasa, puedo decir claramente
que quien no es asertivo, si es consciente de lo que hace, mas sin embargo le
damos mayor importancia a otros, menos a nosotros mismos.
“La falta de asertividad jamás lleva
a cabo deseos propios, nunca se niega a nada, no deja enfrentarse ni enfadarse,
mostraba un excesivo auto-control, con tal de no demostrar nunca disgusto”
(Mayer)
Tengo amigas que su autoestima la
valoran según la cantidad de amigos en su círculo social, pero analizando la situación,
si ponemos atención, la cantidad de cosas que dejan pasar por conservar sus
amistades muchas veces les llega al extremo de ser alguien de fácil manipulo. Es
patético darme cuenta que me ah llegado a pasar.
¿Realmente me importa la opinión de
los demás sobre mí? Sería una gran
mentira negarlo, pero está bien en cuanto marquemos un límite sobre la
influencia que tiene en mi lo que ellos piensen de mi, sobre todo la cercanía que
tengamos con la persona que opine sobre nosotros, pero tampoco es motivo para
dejar de ser quien eres y hacer lo que a tu razonamiento dice que es prudente.
Ir contra a ti mismo, no es
saludable.
Es no confiar en tus capacidades
de decisión, y el creer que “no sirves” para decidir sobre tu vida simplemente
porque tus papás de lo digan, o alguien de autoridad mayor ala que tu tienes,
es tonto. Porque ¿Qué sería de nosotros si no pudiéramos decidir? Creo que la
humanidad no se hubiera desarrollado si no fuera por eso y no llegaríamos al
que decimos nuestro presente.
Por ende, dejar de ser tu y hacer lo que libertad como
persona te permite, realmente es patético. Es como vivir en una pequeña cárcel dentro
de ti, nosotros mismos somos nuestro propio carcelero, quien te castiga con
culpa al no acceder a los demás o te castiga con esa poca valoración que cada
persona se da a si mismo.
¿Por qué me habría de importar el
numero de opiniones buenas sobre mi hagan los demás? ¿Eso es el número relativo
de cuanto valgo como persona? ¿Mis capacidades y cualidades no existen?
“Una conducta que no reciba una
respuesta valiosa durante un tiempo prolongado, se irá debilitando hasta
desaparecer”
(Mayer)
En realidad, debería hacerme esas
preguntas más a menudo, para no olvidar mi verdadero yo, y cuáles son mis prioridades,
pero no solo yo, creo que también esas personas dependientes de alguien, ya sea
la opinión pública en general, de su pareja, de su familia.
La autoestima no es un curso que
se toma durante unos meses, renaces y curas las heridas que haz sufrido, no, no
es una maestría ni un doctorado, tampoco una materia que en muchas escuelas la
tratan de dar. Y es tonto que los padres piensen que con ir al psicólogo ya
estamos curados, que es un gripa que sufres y pierdes, porque en realidad es un
trabajo que nunca terminas de realizar, todos los días aplicas lo que aprendes
de ti mismo, no hay dia que no necesites tu autoestima, porque sin ella, serias
tan vulnerable como cualquier héroe sin su súper poder.
Por ejemplo si todas esas
personas que son doctores no tuvieran seguridad en si mismos, ¿Qué sería de todos
los que dependemos de ellos?
“La persona no asertiva no
defiende los derechos e intereses personales. Respeta a los demás pero no a si
mismo”
(Mayer)
¿Cómo mantengo mi autoestima ante
lo difícil?
Siendo consciente de la persona
que soy, de mis valores, de mis virtudes, de mis capacidades. Conocerme
perfectamente en que soy buena y en que puedo mejorar, tener la seguridad en
que cualquier cosa que yo me proponga lo puedo lograr.
Afrontar los errores que hemos
cometido, y prepararnos para seguir adelante. No detenernos por algo que ya
paso, nadie puede volver el tiempo, así que no perdámoslo lamentándonos.
Los errores que cometemos no nos
hace quienes somos. Parar nuestro sufrimiento por cosas que no podemos cambiar,
pero alegrarnos por eso que aun podemos mejorar.
Ser mi propio alentador, que mi
felicidad y mi realización propia sea nuestra motivación. Que nuestra prioridad
seamos notros. No al grado de ser unos egocéntricos, pero lo suficientes para
ser capaces de no dejarnos a un lado por alguien más.
“Hay que ayudarnos a sentirnos
bien con nosotros mismos aun en situaciones de derrota”
(Mayer)
Darnos el derecho de decir no
cuando lo amerita. Resérvanos esa culpa cuando realmente hagamos algo malo, no
porque no accedemos a los demás. Podemos buscar el lado bueno de las cosas, y
dejar de lado del sufrimiento a esas situaciones en las que creemos ya no
poder.
Siempre podemos parecernos a loa superhéroes.
Porque al fin y al cabo, lo súper de ellos, es creer en sí mismos.